LA BOTITA DE NAVIDAD
Una jovencita recién casada, a fines de octubre decidió visitar a sus padres y hermanos.
Siendo el mes de diciembre fue con mucho cariño y de llegar a la sala vió con mucha alegría que habían dos bolitas de navidad colgadas en la pared, a lo que ella dijo: 'hay que bonitas y su hermana que le seguía respondió: 'una es mía y la otra es de Liliam la otra hermana'. Adita que así se llama la jovencita pensó callada y la mía? Pero al mismo tiempo recordó que ella ya no era de ese hogar y no la habían tomado en cuenta.
Adita se fue al que había sido su dormitorio y se sentó en la cama y se puso a llorar en silencio.
Sin decirle a nadie nada, pasaron los años y vio que en un bazar habían llegado varias cosas importadas. Entre otras cosas vio las botas navideñas; compró lo que necesitaba y por supuesto la bota que tanto había deseado.
Bueno así pasó el tiempo y Adita cada Navidad adquiere una nueva bolita navideña, que las va coleccionando pero cada año aumenta una a su colección y cuando le preguntan por qué tantas bolillas, ella cuenta esta pequeña pero significativa historia
MORALEJA: no te dejes entristecer por algo que se puede solucionar y mejor.
Por Ana María Gallo de Córdova
Piura, 06.12.2021
'BULLYNG'
Hace muchos años, cuando yo era niña, sufrí de bullying, pero lo peor de todo es que era de adultos y no de niños. Tenía más o menos 7 años, estas eran mis facciones: tez blanca, pelo negro y crespo, ojos verdes, cara fina y contextura muy delgada. Mi madre como de costumbre me arreglo y me puso en una silla para tomar el lonche que así se acostumbraba. Llegó una chica llamada Hilda y le preguntó a mi mamá Sra. Javita puedo llevar a Anita a pasear, mi mamá acepto, yo también me alegre y salí de la mano con esta señorita que me llevó a casa de una prima, me pintaron de una forma horrible toda la cara, me pusieron un trapo en la cabeza, se burlaban y se reían de mí, yo lloraba y les decía quiero irme a mi casa, quiero irme a mi casa; después de un largo tiempo me lavaron la cara y me advirtieron que si decía a mi mamá me pegarían. Regrese y no le conté a nada a mi madre a los días, nuevamente me fue a ver para llevarme a “pasear” y lo mismo de la mano a casa de la prima ...
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